Se extraña tu locura

Subido en: Diciembre 30, 2009
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Allá por 1998 al regreso del fracaso de Francia 98, y luego de que se decidiera que Passarella no continué como entrenador de la Selección, se barajaron infinidades de nombres en reemplazo del DT saliente. Bielsa-el-tiempo-te-dará-la-razón-150x150

Siguiendo con la tónica de llevar a la selección al técnico de moda (Menotti 78, Bilardo 86, Basile 91, Passarella 93) Julio Grondona tentó desde Bianchi, hasta Ramón Diaz, pasando por Gallego. Ante la negativa del primero, enseguida, busco otras alternativas, aunque sólo una lo sedujo por demás: Grondona quería a Pekerman como capitán del barco y a los chicos de los sub 20 campeones del mundo (Qatar 95 y Malasia 97) en la cancha.

Pekerman (igual que Bianchi) dijo no, con la salvedad de que le ofreció a Don Julio un proyecto convincente: Pekerman asumiría como director general de Selección Nacionales y pondría en el cargo de entrenador a Marcelo Rafael Bielsa.

Al presidente de la A.F.A. le cerró la combinación, Bielsa se pudo desvincular del Espanyol de Barcelona, club al que había llegado escasos meses antes, proveniente de Vélez Sarsfield.

Así comenzó a desandar su camino como director técnico de la selección.

Era una incógnita, en Argentina, Bielsa, había trabajado poco, un paso por Newell’s en 1992 y por Vélez en 1998, era, para los futboleros, lo único que quedaba prendido en la retina, luego, su carrera, transcurrió en distintas instituciones del fútbol mexicano.

El camino a Corea-Japón 2002, no pudo ser mejor.

Durante el transcurso de las Eliminatorias, el equipo mostró un juego exquisito, vertical, explosivo, veloz y por sobre todas las cosas efectivo.

La selección clasifico para el mundial asiático, 5 fechas antes, luego de un categórico 2 a 0 en Quito, Ecuador.

Se paseaba por todas las canchas de Sudamérica desparramando fútbol y derrochando goles.

La base del equipo fue: Burgos; Vivas, Ayala, Samuel; Zanetti, Simeone, Sorín; Verón; Ortega, Batistuta y Cristian González.

Jugadores que no causaban demasiada simpatía en la gente, rendían con creces en el campo de juego. Verón, era el pilar del equipo, el eje, el equilibrio, Batistuta, rompía redes y nutria incesantemente su tabla de goleo personal, con goles y más goles.

El juego del equipo, su equivalencia para con todos los medios, sus imperdibles conferencias de prensa en las que respondía todo y más, habían encandilado a todos los argentinos.

Su convencimiento y el juego moderno del equipo (El Barcelona de Van Gaal jugaba igual que la selección) nos hacían vibrar ante cada presentación.

Una vez finalizada la eliminatoria y ya sabiendo que el grupo que esperaba al equipo de Bielsa en la primera fase del mundial era por demás complicado (Nigeria, Inglaterra y Suecia), la preparación para la mayor cita del fútbol mundial, se coronaria con una gira por Europa, visitando, nada más y nada menos que a Italia y Alemania.

Ambos cotejos, fueron ganados por la Selección Nacional, demostrando, fútbol de categoría y bailando por momentos a sus rivales de turno.

Para dar una pauta de esto, nos remitimos al encuentro con Alemania en el que Argentina, a poco de comenzar ya ganaba 2 a 0 y los teutones se desquitaban de semejante demostración, a fuerza de patadas y entradas bruscas, ante el citado panorama, Bielsa tuvo que sacar a Pablo Aimar, dado que por su liviandad, era el más buscado a la hora de pegar. Impotencia, eso hacía sentir el equipo de Bielsa a los rivales!

Llegando al mundial, el equipo se vio disminuido por una baja sensible: pocos meses antes de la competencia, Nelson Vivas, se rompió los ligamentos y se perdía el torneo. Si bien, Vivas, no era de los defensores más técnicos de la selección, entendía el mensaje del entrenador a la perfección y formaba una sólida línea de 3 junto Ayala y Samuel. Pochettino sería el encargado de reemplazar al stopper derecho.

Pero, esto no seria todo.

La gran mayoría de los jugadores de la selección de Bielsa, venían de disputar una temporada por demás agitada, una agenda, repleta de competencia ya que desempeñaban su función en España, Inglaterra, Italia, etc.

Físicamente, no llegaban en óptimas condiciones, pero las últimas actuaciones permitían al público ilusionarse. La prensa del mundo entero, daba por sentado que Argentina llegaría a la final de la copa del mundo y hasta se animaban a vaticinar que la misma la jugaría contra Francia que venía de conquistar al mundo futbolísticamente, en el mundial del 98 jugado en su país y continuaba jugando en un alto nivel.

Llegada la hora de la verdad y a minutos del primer compromiso mundialista, se desgarro en la entrada en calor, Roberto Ayala, libero y líder del equipo. Fue reemplazado por Diego Placente, pero, el hasta ese momento capitán del equipo, se quedaría sin mundial y con él, el Loco perdía un jugador determinante en el andamiaje del equipo. Así las cosas, de los 3 defensores titulares, solo jugaría el mundial, Walter Samuel.

La historia es harta conocida.

Argentina, con 4 puntos, producto de 1 triunfo frente a Nigeria (1 a 0 gol de Batistuta), una derrota contra Inglaterra (1 a 0 gol de David Beckham de penal) y un empate en la última jornada frente a Suecia (1 a 1 gol de Crespo para la selección nacional y Svensson de tiro libre para los escandinavos) quedaría al margen del mundial en primera ronda.

El único equipo que con dicha cosecha de puntos se despediría de la competencia. El único equipo al que le había convertido 2 goles y ambos de pelota parada.

Si bien, el juego no se asemejaba ni un poquito al de las eliminatorias, no era como para despedirse de Asia tan rápido.

Luego del fracaso en Corea -Japón, la prensa nacional mató a Bielsa,  al mismo Bielsa que 20 días antes, subían a un merecido pedestal. Los jugadores estaban destruidos, pero, sin embargo, pedían que el entrenador continuara en su cargo.

Parecía mentira, dada la cantidad de rumores que se habían instalado en los medios, de la mala relación del entrenador y los jugadores, de los subgrupos conformados en el seno del plantel, que el grupito de Verón, Crespo, el Piojo y Kily, contra los Batistuta, los Ortega y los Ayala… que no se podían ver, que se peleaban,  todas mentiras,  con el sólo fin de vender y provocar una ruptura total en el seno del plantel.

Con muy buen tino y siendo, para quien escribe, la única decisión acertada en su extenso mandato como presidente de la A.F.A.,  Julio Grondona, le daría el respaldo suficiente a Bielsa para seguir como entrenador de la selección. Si bien se hablaba de una deuda importante desde lo económico, de la casa madre del fútbol argentino con Bielsa y que debido a ello se le habría confirmado el cargo, todo  es un supuesto y daría como resultado, el desarrollo de un proyecto a largo plazo con un entrenador de lujo.

El 2° proceso de Bielsa en la Selección, no fue bien visto por la gente, que le dio la espalda al equipo, dejando el Monumental semivacío ante cada presentación.

El Loco, supo modificar mínimamente su esquema, aunque, no su idea de juego. Tuvo la convicción de variar para poder ser competitivo y exitoso a la vez. Convoco jugadores nuevos, le dio lugar a jóvenes promesas que comenzaban a surgir como Andrés D’ Alessandro, Cesar Delgado, Luciano Figueroa, Carlos Tevez, Mauro Rosales, Coty Fernández etc.

Planto una línea de 4 en defensa, 2 volantes de contención, 1 enganche y 3 delanteros.  De esta manera le dio frescura al equipo, demostrando su capacidad para observar todos los rincones del país y del mundo para descubrir nuevos talentos y nutrir mas su ya gran valorado plantel.

El equipo, comenzó las eliminatorias en un gran nivel, siendo firme candidato a clasificar sin demasiadas complicaciones a la próxima cita: Alemania 06.

En el medio de las eliminatorias surgían también 2 competencias importantes: la Copa América y los Juegos Olímpicos Atenas 2004.

En la copa del continente, Argentina, de gran actuación, llegó a la final en la que se enfrento con Brasil. El partido frente a la verdeamarelha estaba más que controlado y el resultado era favorable al equipo de Bielsa (2 a 0) hasta que en el último minuto de juego, Adriano encontró una pelota sin rumbo en el área grande y decreto un injusto empate que determinaba que la final debía dirimirse con tiros desde el punto del penal.

Sentencia que fue demasiado dura para la Argentina que vio como la Copa América se le esfumaba entre las manos…

Al fin de la primera competencia, el éxito le era esquivo a Bielsa y sus muchachos, aunque, todavía quedaba en la agenda, el sueño del oro olímpico, medalla jamás lograda en la historia del fútbol argentino.

Allí fue la Selección Argentina, con Bielsa en el banco y un equipo de chicos (entre ellos Germán Lux, Javier Saviola, Mariano González) apoyados en la experiencia de los 3 mayores que permitía el reglamento: Roberto Ayala, Gabriel Heinze y Cristian “Kily” González y todos los sueños de gloria que llevaban consigo en sus valijas.

La selección trajo por primera vez en la historia, la medalla de oro del fútbol olímpico a la vitrina de la A.F.A. con una actuación brillante, ganando todos los partidos, sin goles en contra y superando ampliamente a rivales como Italia, Paraguay y Túnez por citar algunos.

Al regreso de Atenas, el equipo del Loco, debía disputar, una nueva fecha de eliminatorias Alemania 06: Perú en Lima.

Fue triunfo 3 a 1 y una actuación notable de un equipo que de a poco iba recuperando el romance perdido con el público argentino. El buen fútbol y los resultados que volvían a acompañar, marcaban el buen camino de una relación desgastada pero en franca vía de recuperación.

Justo cuando se volvía a ver a Bielsa alegre y disfrutando de los frutos de su trabajo. Justo cuando se pudo observar, por medio de una cámara infiltrada en el vestuario visitante en el Monumental de Lima, como el Loco se animaba junto a los jóvenes valores argentinos a entonar el glorioso “vamos vamos los pibes” sonriente y feliz!

Y para sorpresa de todos los que admiramos a este loco lindo, Marcelo Bielsa decidió renunciar a la dirección técnica de la Selección, aduciendo falta de energías para continuar en el cargo.

De esta manera, daba por terminado este largo y tormentoso ciclo. Un período en el que, al menos, quien escribe pudo disfrutar de su frontalidad, de su espontaneidad, de su pasión para desarrollar de manera única este hermoso juego.

Muchos se alegraron con el alejamiento del Loco, otros lo sufrimos y al día de hoy, lo extrañamos.

Algunos hasta se animaron a pedirle perdón por medio de una bandera, otros hasta volvieron a ir a la cancha ya sin él en el banco de suplentes y otros, anticipaban este crítico momento.

El exitismo, le dio en su momento un duro golpe a un Señor como Bielsa.

Nadie, en lo más mínimo se detuvo a repasar los porqué de la salida temprana de la Selección en Corea-Japón, todos le cayeron sin dudarlo, sin pensarlo siquiera un momento, cuando todos los motivos con los que se encontró en un abrir y cerrar de ojos eran un gran causante de semejante derrota.

Hoy, lejos de aquellos días, con un Marcelo Bielsa idolatrado en Chile y con una Selección Argentina en caída libre, renacen en nuestras memorias los nombres de aquellos que nos llevaron a la gloria y fueron ignorados.

Aquellos que nos hicieron sentir reflejados en un equipo y hoy festejan goles de patrias ajenas. Aquellos que por culpa de los exitistas efímeros nos abandonaron por la tranquilidad de otras tierras.

Loco, extraño tu locura!

Emilio Saporito

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