Historia de los Mundiales; Alemania 2006 Parte 1/9
Posteado el: Febrero 26, 2010
Subido en: Historia de los Mundiales, Videos
La Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006™ (FIFA Fussball-Weltmeisterschaft Deutschland 2006™, en alemán) fue la XVIII edición de la Copa Mundial de Fútbol. Esta edición del evento se realizó en Alemania, entre el 9 de junio y el 9 de julio de 2006, siendo la segunda oportunidad en que dicho país organizaba este evento tras el campeonato realizado en 1974 en la entonces Alemania Occidental.
Para este torneo, 197 selecciones (casi la totalidad de las pertenecientes a la FIFA) participaron en las rondas clasificatorias, marcando un nuevo récord histórico hasta esa fecha. De éstos, 32 equipos participaron en la fase final del torneo.
El campeonato, que se inició el 9 de junio en el nuevo estadio Allianz Arena de Múnich, estuvo compuesto de dos fases: en la primera, se conformaron 8 grupos de 4 equipos cada uno, avanzando a la siguiente ronda los dos mejores de cada grupo. Los 16 equipos clasificados se enfrentaron en partidos eliminatorios hasta que los equipos de Italia y Francia se enfrentaron en la final realizada en el Estadio Olímpico de Berlín. Tras empatar 1:1 en el tiempo regular, se realizaron tiros penales para dirimir al nuevo campeón, hecho que solamente había ocurrido previamente en la Copa Mundial de Fútbol de 1994. En esta instancia, el equipo de Italia obtuvo por cuarta vez el trofeo tras derrotar al combinado galo por 5:3.
El torneo, que fue seguido por una audiencia acumulada a lo largo de todo su desarrollo superior a los 3,2 mil millones de personas en 207 países1 (convirtiéndolo en uno de los eventos mundiales más vistos en la historia), ha sido considerado como uno de los mejores en la historia,2 no solo debido a la organización del torneo sino también al ambiente alrededor de éste, reflejando el lema: “El mundo entre amigos”.
En el ámbito deportivo, esta versión de la Copa Mundial demostró nuevamente la supremacía de los equipos europeos jugando en su continente en desmedro de sus rivales sudamericanos (solamente en la Copa Mundial de Fútbol de 1958 un equipo de América ganó en el Viejo continente). El torneo, además, presentó una de las tasas de goles más bajas en la historia y rompió el récord del Mundial con mayor número de tarjetas amarillas y rojas.
La idea de realizar por segunda vez una Copa Mundial en Alemania surgió en el comité general de la Deutscher Fußball-Bund, en noviembre de 1992. El presidente de dicha asociación Egidius Braun, y el director de prensa Wolfgang Niersbach fueron los más entusiastas promotores de la idea, que concitó apoyo tanto dentro del país como en algunas asociaciones internacionales cercanas. A fines de 1996, uno de los íconos del deporte alemán, Franz Beckenbauer, se integró al equipo y desde 1998 lideró el comité de la candidatura.3
Alemania presentó oficialmente su candidatura junto a las de Brasil, Inglaterra, Marruecos y Sudáfrica. Sudáfrica figuraba como la favorita debido al planteamiento de rotación continental: se esperaba que África albergara por primera vez un Mundial. Siguiendo un planteamiento similar, Corea del Sur y Japón habían sido previamente elegidos para organizar el torneo de 2002 por primera vez en tierras asiáticas.
El sorteo se realizó en Zúrich, el 7 de julio de 2000. Brasil retiró su candidatura tres días antes y apoyó oficialmente a Sudáfrica, que también recibió el apoyo del presidente de la FIFA, Joseph Blatter, aupado a dicho puesto gracias al apoyo unánime de la CAF. “¡Hagamos historia! Llevemos el Mundial a África”, dijo el presidente de la FIFA momentos antes de la votación. En la primera vuelta, Marruecos obtuvo 3 votos contra 5 de Inglaterra, 6 de Sudáfrica y 10 de Alemania, y quedó eliminado. En la ronda siguiente se descartó la candidatura de Inglaterra, que obtuvo 2 votos mientras los restantes participantes empataban a 11. En la última votación, los pronósticos auguraban un empate a 12 votos, lo que habría dejado la decisión en manos de Blatter, quien se habría presumiblemente decantado por la candidatura sudafricana. Sin embargo, la votación terminó con 12 votos para Alemania, 11 para Sudáfrica y una abstención del representante neozelandés, Charles Dempsey.4
La elección de Alemania como sede, desplazando a Sudáfrica (que obtendría finalmente la organización de la Copa Mundial de Fútbol de 2010), se debió a diversos factores. Uno de ellos es la disputa por el número de cupos de Asia para la Copa Mundial de 2002; Blatter en dicha situación apoyó mantener el número en cuatro mientras que el presidente de la UEFA propuso un quinto puesto de repechaje, que fue finalmente aceptado. Durante la votación, los cuatro representantes asiáticos apoyaron en bloque la candidatura europea en detrimento de la defendida por Blatter. Además, Dempsey, que había votado a favor de Inglaterra, fue supuestamente convencido por los delegados de Asia para abstenerse.5
La polémica con respecto a la decisión de Dempsey aumentó cuando se difundió el rumor de que había recibido sobornos por parte de los alemanes. Dicha situación se aclaró finalmente: el origen del rumor parece haber sido una carta de la revista alemana de humor Titanic enviada a diversos delegados (entre ellos, Dempsey) ofreciéndoles un reloj cucú y jamón a cambio de su voto por Alemania.
La primera fase se desarrolló sin grandes sorpresas. En el Grupo A, Alemania se clasificó invicta junto a Ecuador, a pesar del escepticismo inicial: algunos meses previo al torneo, sólo entre 3% y 5% de los alemanes creía que su equipo podría ganar el torneo12 13 e incluso el capitán Michael Ballack dijo que no sería una sorpresa ser eliminados en la primera ronda.14 En el Grupo B, Inglaterra y Suecia pasaron a la fase siguiente con irregulares participaciones, al igual que Brasil en el Grupo F, en el que Australia y Croacia lucharon hasta el último momento para alcanzar el segundo cupo que obtuvieron los Socceroos australianos. El Grupo C, considerado como el grupo de la muerte se definió fácilmente a favor de los experimentados combinados argentino y neerlandés. Sin embargo, el título de grupo de la muerte cayó finalmente en el Grupo E, donde italianos, ghaneses, checos y estadounidenses disputaron fieramente los dos cupos que recayeron finalmente en la Azzurra italiana y los africanos. En el Grupo D, México y Portugal avanzaron a los octavos de final, al igual que Francia y Suiza en el Grupo G; y España y Ucrania en el Grupo H
En los octavos de final, la supremacía europea se hizo presente con Alemania, Italia, Inglaterra, Portugal y Ucrania, quienes se clasificaron junto a los favoritos Argentina y Brasil. La primera sorpresa de la ronda fue la eliminación de España ante Francia, que había tenido una complicada clasificación en la primera rueda.
Durante los cuartos de final, los principales favoritos fueron eliminados. Alemania se clasificó para las semifinales luego de derrotar por penales tras un intenso encuentro a la Argentina. A medida que el combinado germano avanzaba, la confianza del pueblo en el equipo comenzó a crecer enormemente, generando un clima de patriotismo en el país pocas veces visto anteriormente, lo que se reflejaba por una enorme cantidad de banderas que flameaban en el país. Inglaterra quedó fuera del torneo tras perder ante Portugal, mientras que Francia derrotó fácilmente a una disminuida selección de Brasil, que a pesar de todos los pronósticos, no mostró su alto nivel de juego a lo largo de todo el torneo. El único resultado que estaba dentro de las probabilidades fue la holgada victoria italiana sobre la debutante Ucrania.
Alemania e Italia se enfrentaron en semifinales en uno de los partidos más emocionantes del torneo. Cuando todo indicaba que ambos equipos irían a la definición desde los doce pasos, Italia logró un gol a los 118′ que dejó agonizando a los alemanes, lo que permitió una nueva anotación un minuto antes del final. A pesar de la eliminación, el apoyo del público alemán al equipo se mantuvo hasta la definición del tercer lugar ante Portugal, que fue derrotado por Francia tras un penalti de Zinedine Zidane, el capitán galo que había reaparecido en este torneo, y que sería el último de su carrera. Alemania derrotó por 3:1 a Portugal y obtuvo el tercer puesto del torneo.
La final, disputada el 9 de julio de 2006 en el Olympiastadion de Berlín, enfrentó a Italia y Francia, reeditando así la final de la Eurocopa 2000 ganada por Francia. Los galos se pusieron en ventaja tempranamente con un penalti de Zidane, pero Marco Materazzi igualaría el marcador minutos después. Francia, aunque dominó gran parte del partido, no logró derrotar al arquero Gianluigi Buffon. A los 110′, en una polémica situación, Materazzi insultó a Zidane y éste regresó donde el italiano, pegándole un cabezazo en el pecho, lo que provocaría su expulsión y posteriormente, una investigación realizada por la FIFA.15 Sin su capitán, Francia se replegó y el partido terminó empatado 1:1. En la tanda de penaltis, David Trézéguet erró su tiro, lo que le costó el campeonato. Así, Italia se coronó por cuarta vez como campeón mundial de fútbol.
El torneo se caracterizó por una supremacía de Europa: los cuatro semifinalistas provenían de ese continente, hecho que sólo se repitió en 1934, 1966 y 1982. A pesar de la calidad de favoritos que tenían Brasil (ganador no sólo de la Copa Mundial de 2002, sino que también de la Copa América 2004 y Copa Confederaciones 2005) y Argentina, la tradición de que los sudamericanos no puedan alcanzar el campeonato en tierras europeas (a excepción de 1958) no se pudo quebrar. En la Copa también quedó demostrada la superioridad de los equipos tradicionales; a diferencia de 2002, donde equipos como Senegal y Estados Unidos llegaron a cuartos de final, y Turquía y Corea del Sur a semifinales, en Alemania 2006, todos los equipos de cuartos de final son de larga historia de éxitos. De los ocho equipos de cuartos de final, seis fueron campeones mundiales y uno obtuvo el tercer lugar; Ucrania sería la excepción, pero fue parte de la poderosa selección de la Unión Soviética, que alcanzó también el tercer lugar.
El alto número de amonestaciones también fue una característica del torneo: 345 tarjetas amarillas y 28 tarjetas rojas, destacando el partido Portugal vs. Países Bajos, en el que cuatro jugadores fueron expulsados y se mostraron 16 tarjetas amarillas. Aunque no fueron determinantes como en 2002, los errores arbitrales también fueron un punto en contra del desarrollo del torneo, como las tres tarjetas amarillas de Josip Šimunić o el polémico penal en el minuto 93′ durante Italia vs. Australia.16 17 El torneo también presentó una bajísima tasa de anotaciones, con solo 147 goles. Alemania 2006 promedió 2,297 goles por partido, la segunda cifra más baja del torneo, superando únicamente los 2,212 goles de Italia 1990.



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