Barcelona-Real, algo más que un clásico

Subido en: Enero 18, 2012
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Hoy se juega un nuevo Derby español, aquí un análisis histórico, filoófico y futbolístico de este partido electrizante que se juega hoy.

Entre el 50 y el 60 por ciento de la población española es hincha de Real Madrid o de Barcelona. Los dos grandes de España reciben desde siempre favores políticos, económicos y deportivos. Ambos, no sólo Barcelona, son “más que un club”. Y cuando se enfrentan, juegan algo más que un partido de fútbol. Bernabéu es Santiago Bernabéu, cabo del ejército franquista que participó de la reconquista de Cataluña en la Guerra Civil Española, en la que Josep Sunyol, entonces presidente de Barcelona, fue ejecutado. La historia tiene muchos grises, pero Real Madrid siempre fue considerado el equipo que mejor representó a la España franquista. El Barcelona, en cambio -me grafica un amigo desde Cataluña-, desafiaba prohibiciones del franquismo: en el Camp Nou se hablaba de política y en catalán. “Ganarle al Madrid -me dice- es un paso más hacia la independencia.” El año pasado 525 municipios catalanes celebraron consultas sobre la independencia, sin efecto legal alguno. El sí gana de modo abrumador. En Madrid preguntan con ironía dónde jugaría Barcelona si la comunidad autónoma de Cataluña aprobara algún día la ley de la independencia. Pocos lo saben, pero Real Madrid quiso inscribirse para jugar el Campeonato Catalán en 1936, cuando estallaba la guerra. Los jugadores de Barcelona, solidarios con sus colegas madrileños, aprobaron la gestión. Su club la rechazó.

Pero los clásicos siempre fueron clásicos, más aún después de la Guerra Civil. En 1943, Barcelona ganó 3-0 de local una semifinal de Copa del Rey. La efervescencia política que hubo ese día en las tribunas recalentó la revancha en Madrid. Un alto cargo policial -cuenta Julián García Candau en el libro Bernabéu, el presidente – entró en el vestuario del Barça para recordarles a los jugadores que no permitiría el más mínimo incidente. Y que debían agradecer al régimen que se les permitiera seguir jugando. La presión en Chamartín fue insoportable. Real Madrid ganó 11-1. La crónica del diario La Prensa, de Barcelona, habló de público hostil, árbitro complaciente y jugadores catalanes intimidados. Al autor de la crónica le retiraron el carné. No volvió a firmar hasta 1952. Era Juan Antonio Samaranch, presidente del Comité Olímpico Internacional (COI) de 1980 a 2001.

El escándalo después de ambos partidos fue enorme. La Federación, manejada por el hermano de un alto cargo franquista, aplicó sanciones y buscó nuevo presidente para Real Madrid. Eligió a Bernabéu, ex jugador y entrenador del equipo, amigo y franquista insospechable, pues había combatido en la guerra contra “los rojos”. La primera misión de Bernabéu fue firmar la paz con el Barça. Al clásico siguiente, invitó a los catalanes a hacer turismo en Aranjuez y Toledo, cine en el Palacio de La Música y teatro en el Coliseum. Dos cronistas de cada lado fueron invitados al clásico, con un manual de censura previa, y Bernabéu salió al campo de juego antes de iniciar el partido junto con el nuevo presidente de Barcelona. El empate 1-1 coronó la jornada. Bernabéu, que fue presidente de Real Madrid desde 1943 hasta su muerte, en 1978, cumplió un debut impecable. La gentileza con los catalanes, eso sí, le duró poco.

“Estimo a Cataluña a pesar de los catalanes”, decía Bernabéu, que se burlaba aún más del Atlético de Madrid. “Tonto y blanco, rojiblanco”, se reía del Atlético, al cual, además, le endosaba ser el verdadero equipo del franquismo. “Cuando oigo que el Madrid ha sido el equipo del régimen, me dan ganas de cagarme en el padre de quien lo dice? El equipo del régimen fue siempre el Atlético de Aviación, padre natural del Atlético de Madrid. Cuando acabó la guerra, y ahí están los archivos, nos metieron en la cárcel a medio equipo y los directivos de los rojiblancos eran todos coroneles”. Jugadores detenidos y exiliados, que cita por ejemplo Angel Bahamonde en su libro El Real Madrid en la historia de España , confirman una parte. La otra es que los éxitos europeos de Alfredo Di Stéfano y compañía hicieron efectivamente que Real Madrid fuera el equipo símbolo del franquismo. Bernabéu, incluso, se daba el lujo de hacerle bromas al propio Franco. “Estuvimos jugando en Yugoslavia y me dijeron que allí tenían un gran dictador y yo les dije: cuando queráis lo comparamos con el nuestro”. Franco no se reía. Bernabéu, cuentan sus biógrafos, era en realidad más monárquico que franquista. Un domingo interrumpió la homilía de un sacerdote que despotricaba contra “el impudor y la indecencia” de las mujeres en las playas con bikini. “¿Qué quiere usted, que se bañen con bufanda?” Más se enojó aún con los periodistas que insinuaban que ya estaba viejo. “Si cree que estoy tan acabado, decidle que me traiga a su hermana.”

¿Se puede ganar en el fútbol renunciando de antemano a la posesión de la pelota? ¿Sirve tener 45 minutos la pelota si no se dispara jamás al arco? ¿El DT, en nombre de su táctica, puede resignar grandes cracks en el banco? ¿Qué sería del toque de Barcelona sin el genio de Messi? ¿El deseo por un juego más técnico perjudica injustamente a quienes apuestan por un fútbol más físico? El Mourinho-personaje ganó al Mourinho-DT y estas y otras preguntas, legítimos debates futboleros, quedaron sin respuesta. Asombra aún más la postura que tuvo Real Madrid antes y durante la serie. Denuncias y apelaciones ante la UEFA, videos y advertencias en la página web. Anónimas acusaciones de doping. El presidente, por supuesto, ya no es Bernabéu, que falleció en pleno Mundial 78, sino el poderoso empresario Florentino Pérez. “El fichó a Mourinho para acabar con la supremacía del Barça a cualquier precio? Hoy dentro de Mourinho está Florentino. El portugués es sólo el ejecutor”, apuntó el lunes Johan Cruyff, símbolo de la fabulosa escuela de fútbol montada por Barcelona.

El fútbol, más aún un clásico, siempre mezcló juego, política y negocios. Ahora se suma la era del espectáculo. Programas de TV, radio y prensa gráfica cruzaron estos días videos que, según su origen, comprobaban una cosa o la otra. “Central lechera”, acusó Guardiola a la prensa pro-Florentino. “El gremio del orinal”, replicó un periodista sobre sus colegas pro-Guardiola. Hasta reapareció el escandaloso periodista José María García. En el programa Punto Pelota llamó “abrazafarolas”, “lametraserillos” y “segundo jefe de prensa” de Florentino al ahora ex director del diario Marca, Eduardo Inda, que estaba a su lado. La vida por un punto de rating. Florentino, al que hace unos días García acusó de corrupto, se limitó a responderle con una demanda judicial. Bernabéu, quien dijo que dejaría la presidencia de Real Madrid el día que lo llamaran “patrón”, también odiaba a García. “Ese, que cuando se tira un pedo levanta polvo”, le decía. Pero Bernabéu está muerto. También, por suerte, el franquismo y sus censuras. Ahora, sólo hay espectáculo.

Delirios de un día sin fútbol

Subido en: Julio 1, 2010
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JOHANNESBURGO.- Y un día no hubo partidos. Tras 19 jornadas y 56 juegos, la pelota descansó. De golpe, nos sentimos vacíos, como los tipos del garaje que cambian de canal en el final de la película The Truman Show . Lo intentamos pero vimos perder a Federer en Wimbledon contra Berdych. Así que, volvamos al fútbol para honrar a los mejores futbolistas de los seleccionados que ya se despidieron de la Copa. Destacar descubrimientos y confirmaciones. Desde ya, descartamos a los tres grandes fracasos: Francia, Inglaterra e Italia.

Agradecemos el Moulin Rouge de Les Bleus. Capello nos regaló el ingreso de Calamity James en el arco tras el error de Green ante los Estados Unidos. Pero en nuestro plantel no figurarán ni franceses ni ingleses ni italianos. El norcoreano Jong Tae Se merece un lugar sólo por su historia. Nació en Japón, tuvo nacionalidad surcoreana hasta 2006, abrazó la doctrina comunista de Kim Jong Il y lloró con el himno. De Sudáfrica, nos quedamos con el volante Tshabalala, autor de un golazo en la inauguración. México nos ofrece a Pablo Barrera, un picante extremo al que Aguirre utilizó poco. Grecia aporta a Samaras, el guapo delantero que se bancó solito a la Argentina. De Nigeria nos llevamos al arquero Enyeama, gran protagonista ante Messi.

En Corea del Sur, elegimos al oportunista Chung Yong Lee, autor de goles ante Uruguay y Argentina. La pronta eliminación de Eslovenia nos privó del elegante Birsa, un talentoso mediocampista zurdo que juega sobre la derecha. Estados Unidos también se fue antes de lo previsto, pero Michael Bradley y Landon Donovan ratificaron su jerarquía. Argelia utilizó la táctica del murciélago y de ahí sacamos al central Bougherra. El extremo serbio Krasic, un licuado facial-futbolístico entre Machín, Nedved y el ruso Karpin, representa a su irregular seleccionado. Australia nos tienta con Brett Holman, un eficaz merodeador del área rival.

El entrenador de Camerún se acordó tarde de poner a su número 10, el potente Emana. Estimado Le Guen, ¿en serio, Eto´o de siete y Webo de nueve? Dennis Rommedahl, uno de los veteranos daneses, demostró su vigencia con desbordes y un golazo. Japón, el equipo que más me gustó de estos 24 eliminados, tiene material para elegir: el zaguero Tulio Tanaka, los medios Matsui y Endo, y, por supuesto, el delantero Honda, genio asiático. Eslovaquia marginó a Italia e hizo historia con su clasificación a octavos. Destacamos a los atrevidos volantes Weiss y Stoch, además de su punta Vittek, hasta ahora uno de los tres goleadores del torneo.

Esperábamos más de Costa de Marfil. El atacante Gervinho mostró cosas interesantes ante Portugal, pero Eriksson no se animó a juntarlo con Drogba ante Brasil. Portugal trajo a Fabio Coentrao, completo lateral izquierdo. Cada vez que entró, Rodrigo Millar fue productivo para Chile, pero Bielsa no lo consideró prioritario. A Honduras le quitamos a Welcome, sólo por ser el mejor apellido del Mundial. Del catenaccio suizo elegimos a su seguro arquero Benaglio. Y los All Whites neozelandeses también nos prestan a su número 1 Pastore. Perdón, se llama Paston. Discúlpenme. Tengo la idea fija para el sábado contra Alemania. Sueño con Pastore de titular y me vuelvo loco. Debe ser la abstinencia de un día sin partidos.

Por Juan Pablo Varsky
Para LA NACION


Después de ver a todos, todos miran a la Argentina

Subido en: Junio 18, 2010
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JOHANNESBURGO.- Realismo o fantasía, un análisis o un juego, importante o insustancial: lo cierto es que la historia reciente marca que el favoritismo suele ser letal en los mundiales. Lo sufrieron como pocos la Argentina y Francia en Japón-Corea 2002, cuando llegaron como finalistas decretados y se fueron antes que nadie, o Brasil y Alemania en 2006, cuando la Copa quedó para una Italia que parecía devastada.

Quizá por eso todos le escapan al bendito o maldito mote como hace unas horas intentó hacerlo Piqué, el defensor del Barça, tras el sonoro tropezón de España en el debut: “Así se acabará la tontería de que somos favoritos”, bramó, como quien se saca un peso de encima.

La Argentina, frente al desafío de Sudáfrica 2010, recorrió un camino inverso. En marzo pasado, en una encuesta realizada por LA NACION entre 125 periodistas de los cinco continentes, no sólo no figuraba entre los grandes candidatos -Brasil y España-, sino que aparecía entre las grandes decepciones, junto con Francia. Eran tiempos en los que estaban muy frescas, todavía, las imágenes de la penosa clasificación y en ciernes, aún, las notables campañas de los delanteros argentinos en Europa.

Una vez consolidados individualmente, esos mismos futbolistas se convirtieron en la causa principal de un cambio de percepción, pero sin más banco de prueba para verlo que el Mundial mismo.

Decía Paolo Condó, de La Gazzetta dello Sport , hace unos días: “La Argentina tiene todo para ser campeón. Tiene al mejor jugador del mundo, aunque ustedes no lo entiendan. Tiene al mejor atacante del mundo, Milito. Maradona es la duda, pero debo decir que ha tenido un coraje enorme para asumir este desafío. Coraje o desesperación”.

Dice ahora la mayoría, después de una vuelta entera de partidos y apenas comenzada la segunda: en un Mundial de timoratos, la Argentina impone respeto y hasta temor, justamente porque cuenta con una tremenda variedad de nombres para atacar. Milito, que sería titular en cualquier selección y en la argentina también, ayer ni salió del banco. Y quien jugó en su lugar, Higuaín, convirtió tres goles. Por eso, después de haber visto a todos, todos miran a la Argentina.

Pero quedarse sólo en eso, no advertir que hay errores por corregir y un largo camino por recorrer, podría ser tan letal como el mote de favorito que nadie, la Argentina tampoco, quiere tener.

Por Daniel Arcucci
DE CANCHALLENA

Y un día España extrañó realmente a Messi

Subido en: Junio 17, 2010
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JOHANNESBURGO.- “Messi extraña a Xavi y a Iniesta.” Así se fundamenta un mal partido de Leo en la Selección. En Barcelona, recibe la pelota en los últimos 20 metros tras el paciente tejido de sus dos compañeros; encara y hace la diferencia. En la Argentina, sin ese juego asociado, retrocede al medio, arranca su unipersonal a 50 metros y no influye en la zona del peligro.

Pido disculpas. No me animo a escribir en tiempo pasado. España presentó su mejor equipo posible ante Suiza. Con Niño Torres en ablande, Villa fue el único delantero. Detrás tocaban y se movían Xabi Alonso, Silva, los dos laterales y, por supuesto, el 6 y el 8, con los números invertidos respecto del Barça . Antes del primer cuarto de hora, ya había hecho 100 pases con un 90% de eficacia. Pero los toques eran para atrás u horizontales. Suiza le negaba el pase profundo y vertical. A los helvéticos nunca les interesó el balón. Priorizaron la cobertura de espacios, defendidos con intensidad. Armaron dos líneas de cuatro con apenas 10 metros de distancia. Obligaron a desactivar el cerrojo con ingenio, habilidad, improvisación y sorpresa; el toque académico debía desembocar en una pared, un desborde o una gambeta. El campeón de Europa no presentó ninguno de esos recursos. Sólo Jesús Navas prevaleció en el mano a mano contra Ziegler. Xabi Alonso hizo temblar el travesaño desde fuera del área. En la desesperación tiró centros, pero su mejor cabeceador, Llorente, no salió del banco. El partido pedía su ingreso en el final. Suiza marcó un gol inesperado. Aprovechó los fortuitos rebotes y la concesión de los laterales, demasiado abiertos. Luego, puso más ladrillos en su pared y no necesitó milagros para dar el golpe en Durban.

El resultado rompe el grupo H. Puede pasar cualquier cosa. Ante Honduras, Chile entusiasmó con su fútbol de alto voltaje. Presionó para recuperar la pelota y se movió para jugarla. Siempre a máxima velocidad. Con automatismos, pero también con soltura. El gol llegó con el sello Bielsa: ataque por la banda, proyección del lateral, desborde, centro atrás y arremetida en diagonal del extremo opuesto.

Uruguay completó un día perfecto para los sudamericanos. Tras el conservador esquema anti-Francia, Tabárez fue más ambicioso. Con el ingreso de Fucile por Victorino, armó una línea de cuatro con dos laterales puros. Álvaro Pereyra fue mediocampista izquierdo y, con un recorrido más corto, llegó al gol. El delantero Cavani retrocedió por la derecha para que Pérez y Arévalo Ríos no se alejaran del medio. Luis Suárez gambeteó para adelante y pateó al arco. Pero la Celeste empieza y termina en el colosal Forlán: primer doblete y primer tanto desde fuera del área sin error del arquero. El nuevo artillero del Mundial domesticó a la Jabulani. Por los goles (hay desvío en Mokoena en el 1-0) y por su pegada en tiros libres, córners y centros en movimiento. Uruguay tuvo remate, eso que le faltó a España. La otra Roja no cambió su manual de estilo, pero a la cadena de pases le faltó el eslabón diferente. Y un día, la frase se dio vuelta. En el estreno sudafricano de España, Xavi e Iniesta extrañaron a Messi.

Por Juan Pablo Varsky
Para LA NACION

El refrescante debut alemán nos salvó el día

Subido en: Junio 14, 2010
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JOHANNESBURGO.- Robert Green no pudo culpar a la Jabulani. Su clamoroso error le dio al empate a Estados Unidos. Ya se sumó a la lista de infames como Peter Shilton, David “Cara de actor porno”Seaman, Calamity James y Paul Robinson. Marche un llamado a Gordon Banks, el prócer de los arqueros ingleses.

“La pelota es complicada. Aún no la pudimos dominar”, dijo Messi, hombre Adidas, la empresa que la fabricó. Los pateadores de tiros libres tampoco le tomaron la mano. Dejarla picar en el césped cortito y bien regado te expone a la humillación de no poder controlarla. Pero ya basta con el tema. El balón no cambiará. Distinta es la cuestión con las vuvuzelas, la insoportable banda de sonido. Hacen ruido, no música. La FIFA analiza prohibirlas. Hasta Danny Jordaan, presidente del Comité Organizador, admitió que son un unánime motivo de queja. Veremos qué pasa.

La atrevida Alemania subió el volumen futbolero y sonó muy bien contra Australia. Su DT, Joachim Low, profundizó la renovación que había empezado Klinsmann en el Mundial pasado. Adiós al pelotazo frontal para los “panzers” como único fundamento ofensivo. Toca de primera, se mueve al servicio del balón, combina precisión con velocidad, utiliza a los laterales para llegar profundo e involucra a todos sus futbolistas en la elaboración de las jugadas de ataque. Su plantel es una auténtica Torre de Babel de nacionalizados como Cacau (brasileño), Marin (bosnio), Khedira (de padre tunecino) y los polacos Klose y Podolski, muy parecido a Andrés D´Alessandro en su manera de jugar y rematar. Me encantó Özil, el N° 8, descendiente de turcos. Tiene gambeta, pausa, panorama y pase. Es un baby Thomas Hässler, aquel gran mediocampista modelo 90. Caso curioso: con el pie Klose es un delantero del montón, pero con la cabeza es uno de los mejores del mundo. Le falta poco para igualar el récord de Ronaldo en goles mundialistas (11 contra 15). La limitada Australia se comió un baile de novela. El refrescante estreno de la Mannschaft nos salvó el día.

Héctor Baldassi aprobó el examen de Serbia-Ghana. Jugó un buen partido, apoyado por sus asistentes. Acertó en la expulsión de Lukovic. Ricardo Casas estuvo rápido y eficaz al marcarle el penal. En un auténtico bodrio, Ghana logró el primer triunfo para África. Gyan marcó el primer gol de un atacante en este Mundial. Usa número de defensor, el 3. Me desilusionó la Serbia de Antic. Podría jugar mucho mejor con Stankovic y Krasic, muy mal utilizado. Con la presencia de, pararse señores, Zinedine Zidane, Argelia perdió contra Eslovenia. La TV mostró a un Zizou desencantado con su selección del corazón. Lejísimos de la generación que asombró en España 82, este equipo sólo mostró un correcto lateral izquierdo, el número 3 Belhadj, verdadero pistón con subida permanente y centros picantes. El delantero Ghezzal entró en el segundo tiempo, jugó 15 minutos y lo echaron por dos amarillas, una por agarrón y la otra por una mano muy evidente. Un Carlitos.

Los eslovenos clavaron dos líneas de cuatro y no se cansaron de tirarles pelotazos a sus delanteros. Jugaron por abajo una sola vez y el capitán Koren probó a Chaouchi con un tiro livianito. Único titular que compite en su país, el arquero pensó más en la segunda jugada que en lo elemental: bloquear el remate. Al igual que Roberto Verde, se tragó el gol que decidió el partido. No es ciudadano estadounidense, pero Chaouchi podrá contarles a sus compatriotas que, en Sudáfrica, logró sacar la “Green” card de los arqueros que no pueden culpar a la Jabulani.

Por Juan Pablo Varsky
Para LA NACION

José Luis Calderón, el retiro

Subido en: Mayo 17, 2010
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Caldera le puso un broche de oro a su brillante carrera dando la vuelta olímpica con Argentinos Juniors; en los últimos años, fue protagonista de hazañas impensadas.

Con la consagración de esta tarde con Argentinos Juniors, José Luis Calderón le puso, al borde de los 40 años, un broche de oro sensacional a una carrera ejemplar, intachable y exitosa.

“Cuando llegué acá les dije a los chicos que venia para salir campeón, y me dijeron que estaba loco, pero por suerte se nos dio. Y pude cumplir con eso que dije en febrero, que es único porque pude cumplir mi sueño de retirarme en una cancha”, declaró Caldera, minutos después del pitazo final.

Con el correr de los años, y sobre todo en el último lustro, Caldera se fue convirtiendo en un amuleto de la suerte para aquellos equipos con intenciones de consagrarse campeones, o bien de hacer campañas inolvidables, aun cuando esos conjuntos no fueran los grandes candidatos al título.

El recordado Torneo Apertura 2006 que Estudiantes le ganó a Boca en el partido desempate fue el primer eslabón de una cadena de títulos casi impensados que logró Calderón en los últimos años de su carrera.

Y si la consagración con el Pincha fue, en gran parte de aquel torneo, una utopía, lograr la Copa Sudamericana 2007 con un equipo de barrio como Arsenal de Sarandí roza la hazaña.

Pero Caldera no detuvo su ritmo ganador allí, y también formó parte de la epopeya de Estudiantes, que hace un año se consagró campeón de la Copa Libertadores en Brasil.

Como broche, y luego de haber anunciado su retiro a mediados de diciembre de 2009, este interminable goleador y gladiador del fútbol argentino fue convencido por el técnico Claudio Borghi para despedirse como su historia merecía: jugando y siendo protagonista, esta vez en Argentinos Juniors. Pero Calderón fue más allá, contagió su espíritu profesional y ganador, y se convirtió en el emblema del equipo de la Paternal, campeón después de 25 años.

Antes de esta prolífica etapa de títulos, José Luis Calderón también se había consagrado campeón de la Primera C con Defensores de Cambaceres en la temporada ´90/´91, cuando logró el primer ascenso de la historia del club a la Primera B.

También fue parte de un equipo de Estudiantes que en la temporada ´94/´95 hizo historia en la B Nacional, donde jugó 42 partidos, ganó 27, empató 11 y perdió 4, con 86 goles a favor y 34 en contra, además de conseguir 65 puntos, record hasta hoy vigente en la categoría, para lograr el retorno del Pincha a la primera división.

De su etapa en el exterior se destaca su paso por América de México, equipo con el cual llegó a las semifinales de la Copa Libertadores 2000. En esa instancia, Caldera tuvo en jaque a Boca, luego campeón, a quien vencía por 3 a 0 con dos goles suyos y lo eliminaba, hasta que Walter Samuel logró el 1-3 que benefició a los xeneizes y les dio el pase a la final. De todas formas, fue la mejor performance histórica de las Aguilas en el torneo continental.

Y a pesar de no haberlo coronado con una vuelta olímpica, a fuerza de goles se convirtió en un futbolista querido por los hinchas de Independiente de Avellaneda, donde entre tantos otros se lo recuerda por un golazo desde la mitad de la cancha a Boca, en el Clausura ´99.

Se retiró Caldera, ejemplo de profesionalismo, persistencia, humildad, pasión y constancia. Pero también sinónimo de campeón.

Fuente:canchallena

Al Mundial no van los 23 mejores

Subido en: Mayo 3, 2010
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Faltan muy pocos días para conocer a los 23 futbolistas argentinos que estarán en el Mundial de Sudáfrica. Los 40 millones de entrenadores del país ya han armado su propia lista. Cuando Diego difunda la suya, la única importante, aprobaremos las coincidencias y nos indignaremos con las discrepancias. En lugar del “no me gusta, yo hubiera elegido a otro”, nos adjudicaremos la verdad absoluta y gritaremos “¡No sabe nada, cómo dejó afuera a éste!”

No irán los 23 mejores, dice el provocador título de la nota. La frase apunta a que el plantel se arma mucho más allá de la furiosa actualidad. El criterio de cualquier seleccionador difiere de nuestros gustos. No sólo debe tomar en cuenta el rendimiento individual, sino también otros influyentes factores: la relación con los compañeros, la competencia por el puesto y el balance con otras posiciones y funciones. Hay pocas vacantes con muchos aspirantes.

Sergio Romero y Mariano Andújar serán dos de los tres arqueros. Pozo, Campestrini, Gabbarini y Ustari figuran en el álbum de figuritas para el tercer puesto. Para este rol, testimonial en el juego, importante en el vestuario, Maradona tomará en cuenta el factor humano, la generosidad del elegido para colaborar con sus compañeros. No debería generar ninguna discusión. Pero vale la pena revisar qué está pasando en la selección española. Vicente Del Bosque tiene un problema de abundancia. Capitán del equipo, Iker Casillas es el titular indiscutido. Pepe Reina, de Liverpool, su alternativa. Como tercera opción aparece Diego López, de Villarreal. Sin embargo, el mejor arquero de la temporada ha sido Víctor Valdés, de Barcelona y sobrecalificado para la plaza testimonial. Si Valdés ingresa en la lista, no será para llenar un espacio sino para pelearle el puesto a Casillas. Y si esto pasara, el uno de Real Madrid tendría verdadera competencia en un puesto donde la confianza y la seguridad son fundamentales. Líder dentro y fuera de la cancha, un error suyo habilitaría el clamor por su compañero/rival.

¿Del Bosque hará estricta justicia con Valdés o le dará un enfático respaldo a su titular? Esta disyuntiva, posible en cualquier lugar del campo, vale como ejemplo de los dilemas que afronta un seleccionador a la hora de armar la lista. Antes de enfurecernos con las elecciones contrarias con nuestro paladar, tengamos en cuenta que la armonía en el vestuario, las afinidades personales y la polivalencia influyen en la cabeza del conductor.

Los partidos ante Uruguay y Alemania marcan una firme tendencia de los defensores que estarán en el Mundial. Otamendi, Demichelis, Samuel y Heinze tienen garantizado su lugar. Tienta hablar de una línea íntegramente compuesta por zagueros, pero hace rato que Heinze viene jugando de lateral izquierdo en Olympique de Marsella. Si no ocurre nada raro, arrancarán ante Nigeria el 12 de junio. Tras una buena temporada en Roma, Nicolás Burdisso también estará en Sudáfrica. Tenemos cinco y la lógica indica que serán siete.

Cubierto el cupo de centrales, todo apunta a la incorporación de laterales. Javier Zanetti cubriría los dos costados. Jugar sobre la izquierda lo ha enriquecido. Portento físico para defender en el mano a mano, el perfil invertido le ha servido para evitarse complicaciones en el traslado de la pelota. Ofreció una gran versión ante Barcelona y ante el mismísimo Messi. Me cuesta encontrar argumentos futbolísticos para justificar su eventual ausencia. Será tema polémico en las charlas de café si vuelve a quedarse afuera como en 2006. Otro jugador sin problemas de perfil es Clemente Rodríguez, hoy suplente en Estudiantes. Curiosamente, su competidor en el club también pelea por lo mismo. Es Marcos Angeleri, recuperado de su operación de rodilla. Valorado por Maradona, Monzón manda mensajes desde la Boca. Cuatro aspirantes para dos lugares. Pero el único que mueve el amperímetro de la discusión es Zanetti, cuya temporada terminará el 22 de mayo con la final de la Champions en el Bernabéu. ¿Volverá Mourinho a sugerirle un futbolista de Inter a Diego como ocurrió con Samuel a principios del año pasado?

En el mediocampo, también hay más certezas que dudas. Jonás Gutiérrez, Mascherano, Verón y Di María, titulares en Montevideo y en Munich, ya tienen el boleto reservado. Javier Pastore será la alternativa creativa. En Palermo, quinto en el calcio, ha jugado detrás de los delanteros Cavani y Miccoli. Y la rompió en un fútbol que suele maltratar a los enganches. El ex Huracán ha sorprendido con su evolución y bien merecida tiene su oportunidad mundialista. En un equipo con cuatro volantes, los entrenadores prefieren tener un reemplazante por puesto ya que es la zona de mayor fricción con chances de lesiones y suspensiones. Tomemos el caso del medio defensivo. El más parecido a Mascherano es Rodrigo Braña, ya convocado por Diego y compañero de Verón en el mejor doble pivote del país (perdón Mercier-Ortigoza).

Bolatti, autor del gol en el Centenario, juega en Fiorentina al lado de Montolivo. Sin embargo, si Diego llevara dos mediocampistas centrales más se quedaría sin alternativas por los costados. Salvo que sacrifique a uno de los seis delanteros que tiene pensado llevar. Un volante le solucionaría más de un problema. Se llama Esteban Cambiasso. Es el técnico de Inter dentro del campo. Ha jugado solo en el centro y ahora lo acompaña Thiago Motta. Releva, ordena, pasa la pelota con criterio. Maradona sólo lo consideró para el amistoso ante España, donde jugó quince minutos. Imprescindible en su equipo, descartable en la selección, Cuchu también provoca discusiones apasionadas entre los fanáticos.

Sin problemas de perfil, José Sosa podría aportar juego y despliegue por ambos laterales. Así se destaca en Estudiantes, donde también aparece por detrás del delantero Boselli. A mí me gustaría que designara ocho volantes para cubrir todas las necesidades del equipo en la zona más recorrida de la cancha. Y como es una causa perdida, voy a admitir mi debilidad por Luis González. Lucho, casi campeón en Marsella, tiene quite, pase y llegada. Pero no estará.

La cantidad y calidad de los delanteros determina la elección. Messi, Higuaín, Tevez y Milito han superado los 20 goles en las tres ligas más importantes del mundo. Agüero, cuyo parentesco con Maradona le juega en contra porque lo condiciona en la escala de méritos, jugará dos finales de Copa con Atlético de Madrid. Lo han logrado en equipos que involucran mucha gente en ataque y generan llegadas desde los laterales. Hasta ahora, el seleccionado ha mostrado otra idea, más conservadora, que conspira contra los atacantes. La convocatoria de Palermo, goleador del Clausura, huele a corazonada pero puede fundamentarse desde una pregunta: ¿a quién pondrías a cinco minutos del final si la selección se está quedando afuera del Mundial? Ya sumamos seis y nos falta Lavezzi, destacado en Napoli, sexto en el campeonato. Pocho es muy querido entre sus compañeros de selección y ofrece su versión de desborde con centro, única entre los aspirantes. Higuaín, Tevez, Milito y Palermo son delanteros centrales. ¿Hace falta llevar cuatro si el modelo demanda otros intérpretes? Messi necesita un nueve que sepa jugar de espalda al arco y que arrastre a los centrales. ¿Quién llena ese formulario? Los delanteros mencionados, más Lisandro López por ejemplo, merecen estar en Sudáfrica.

La abundancia genera el riesgo de la descompensación. Seguramente, habrá un gran ausente como Ramón Díaz en 1990, Saviola en 2002, Caniggia en 1998 o el propio Diego en 1978. Pero tras su seguro desencanto al conocer la lista, el hincha convertirá a los elegidos por Diego en sus propios 23. Nos come la ansiedad. Falta un día menos…

Fuente:canchallena.com

Puskas, mucho antes que Messi

Subido en: Abril 22, 2010
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Las imágenes no mienten. La voz en off indica que 150.000 personas están en las calles para recibir a los héroes. Es 1953, Hungría acaba de lograr su triunfo más épico, 6-3 en Wembley, donde Inglaterra jamás había sido derrotada por nadie. Una jugada simboliza el partido. Ferenc Puskas recibe entrando al área por derecha. El legendario capitán Billy Wright se zambulle en el típico tackle inglés, pero no encuentra pelota ni jugador. Puskas se frena, espera la embestida, pisa la pelota con la zurda, su única pierna hábil, y Wright pasa de largo. “Me sentí como un bombero que llega tarde al incendio equivocado”, diría Wright tiempo después. “Si puedes eliminar a un defensor con una sola palabra, para qué contarle una historia entera”, respondió Puskas, rechoncho, lejos de la Play Station. El remate posterior, seco y al palo más cercano, es un trámite. Es su especialidad. Por algo anotó 682 goles en 700 partidos oficiales. “Goleador del siglo”, según lo distinguió la FIFA en 2004. Pero ese gol y ese partido marcan un hito. Más de un millón de húngaros buscan boletos para la revancha, al año siguiente en Budapest. Hungría aplasta 7-1 al equipo de Stanley Matthews y Alf Ramsey. Es el momento de oro del documental Hungary Puskas, única pieza deportiva del 12o Festival de Cine Independiente (BAFICI) que cerró este domingo en Buenos Aires.

La imagen de la celebración contrasta con la furia popular que, sólo meses después, provoca la derrota de esa magnífica selección húngara, 3-2 ante Alemania en la final del Mundial 1954. El equipo de Puskas no perdía desde hacía cuatro años. El “aranycsapat” (equipo de oro magiar) debuta en el Mundial de Suiza ganándole 9-0 a Corea del Sur. Luego vence 8-3 al local. Y supera después por sendos 4-2 a Brasil y a Uruguay, los finalistas del Mundial anterior. Fallos arbitrales, mala suerte, un supuesto doping alemán, jugadores húngaros supuestamente sobornados con autos Mercedes, Puskas disminuído porque los alemanes lo habían golpeado deliberadamente en primera fase: son los rumores que intentan explicar una derrota inexplicable, la única en seis años y 43 partidos. Por seguridad, el plantel que vuelve de Alemania es desviado a la ciudad de Tata. En Budapest, los fanáticos que un año antes salían a las calles para aplaudir a sus héroes, ahora queman sus posters. Pero también queman imágenes de funcionarios del gobierno comunista. “Cuando se queman diarios deportivos puede que haya una esperanza de revolución a la vuelta de la esquina”, escribió un intelectual húngaro. La policía se ve obligada a reprimir. Acaso un entrenamiento para la revolución popular de 1956, dice el locutor del documental.

Octubre de 1956. Los revolucionarios toman las calles de Budapest. El fabuloso arquero de la selección dorada, Gyula Grosics, ex oficial nazi en su juventud, esconde en su casa armas de los rebeldes. En medio de las balas, el Honved, el equipo del Ejército húngaro busca cómo salir de la ciudad. Tiene que viajar a España para un partido de Copa de Campeones ante Athletic Bilbao. El autobús es obligado a detenerse en cada retén. Hay muertos, sangre y armas en cada esquina. Los jugadores le piden a Puskas que se siente adelante. “No disparen, soy Puskas”, dice Ferenc cada vez que aparece un arma. Los revolucionarios ven a Puskas y abren paso al micro. En la frontera con Austria, los oficiales revisan una y otra vez los papeles. No creen que Puskas sea Puskas. Los informes desde Hungría aseguran que Ferenc Puskas murió en el levantamiento popular. La revolución cae al mes siguiente. Los tanques de la URSS están otra vez en Budapest. El nuevo gobierno prosoviético ordena al Honved que vuelva al país. En Europa, los jugadores del Honved habían salido al campo con una cinta de luto, en homenaje a las víctimas de la represión. Desobedecen la orden y se van de gira a Brasil. Puskas ya sabe que no volverá. Siempre le había impactado el caso del defensor Gyula Lorant, que había sido enviado a un campo de concentración por querer escaparse y sólo logró volver al plantel tras una gestión especial del DT Gustav Selbes, según cuenta Jonathan Wilson en el libro Behind the curtain (Detrás de la cortina). Pero más lo shockeó aún la muerte de su compañero Sandor Sucs, tricampeón húngaro con el Ujpest y uno de los mejores defensores de la selección. La policía le tendió una trampa y lo atrapó en la frontera cuando escapaba del país. Fue ahorcado en 1951 por “alta traición”. Su muerte, dice el documental, fue un aviso para Puskas y compañía.

Puskas se queda en Viena. La FIFA, a instancias de la Federación húngara, lo suspende por dos años. El gobierno lo juzga en ausencia y lo condena por “traidor a la patria”. El documental de Tamás Almási ofrece allí otro contraste. Muestra a Puskas en sus tiempos de ídolo en Hungría intercambiando bromas en tono de complicidad con Mihály Farka, jefe del Ejército húngaro, patrón del Honved. Tras la deserción, exhibe los informes reservados que señalan a Puskas como “un mal ejemplo”, sin preparación para lucir el grado de “teniente coronel” que le había asignado el Honved. Un filme en el que Puskas había actuado antes de su partida, The miraculous football player, se exhibe en cartelera. Pero Puskas no aparece. En su lugar está Nador Hidegkuti, compañero de ataque en la selección húngara. Puskas se deprime y agrega kilos. Los 31 años pesan. Su viejo entrenador del Honved, Emil Oestreicher, ahora trabajando para Real Madrid, convence a Santiago Bernabeu, de contratarlo. “Tuvimos una reunión bizarra. Sin intérpretes, él hablando en español y yo en húngaro. Le dije que tenía un problema, que pesaba dieciocho kilos de más. Bernabeu me dio cinco mil dólares, miró mi panza y me contestó: ‘ese es tu problema’”. Puskas se unió al Real Madrid que ya rey de Europa para ser pieza clave del ataque mítico que completó con Kopa-Rial-Di Stéfano y Gento. Pentacampeones de Europa. “El equipo del siglo”, según la FIFA.

“Las jóvenes generaciones no vieron jugar a Puskas, no saben lo que se perdieron”, dice Di Stéfano en su libro “Gracias, vieja”. “No le pegaba tan fuerte como Cristiano Ronaldo, pero la colocaba mejor”, agregó hace unos días Francisco Gento. En su libro autobiográfico (Puskas sobre Puskas), Ferenc contó que en su primera temporada en el Madrid llegó al partido de la última fecha, ante Granada, igualado en goles con Di Stéfano, 21 cada uno. Puskas cuenta que sobre el final eludió al arquero y quedó con el arco libre, pero no tiró. “Pensé para mí, si marco aquí, Di Stéfano nunca me volverá a hablar. Lo mejor era que fuese él el máximo goleador y yo el segundo. Así que lo esperé y le dí el pase para que lo metiera él”. Puskas fue máximo goleador de la Liga en las dos temporadas siguientes, y también en 1963 y ’64. Ya lo había sido cuatro veces en la Liga húngara. Había ganado todo con el Honved y volvió a hacerlo con el Madrid. Algunos apuestan si acaso Lionel Messi logrará quebrar alguna vez el record de cuatro goles en una final europea. Puskas lo anotó en el histórico 7-3 de Real Madrid ante Eintracht Frankfurt en 1960, ante 135.000 espectadores en el Hampden Park, de Glasgow, la quinta y última del glorioso Real Madrid de Di Stéfano. “Cañoncito Pum Pum”, como lo bautizaron en España, o “Pancho”, como le puso Di Stéfano, apuntaba al travesaño y le acertaba seis veces seguidas. Acertaba luego treinta veces a una caja de fósforos. Había leído que el tenista francés Jean Borotra practicaba de ese modo su puntería. Era muy zurdo. “El que patea con las dos piernas –ironizó una vez- se cae de culo”. El, su zurda y su panza se retiraron a los 40 años.

“De lo único que me arrepiento es que fui un tonto”. Puskas le prestaba dinero a a cualquier compatriota que le escribiera contándole sus penurias. Hasta le prestó a un espía que le había puesto el gobierno húngaro. Su negocio de salchichas vienesas fue un fiasco. Nadie le pagaba. Debió hacerse DT trotamundos para seguir cobrando. Dirigió en Arabia y Paraguay, pasando por España, Chile, Estados Unidos y Grecia, donde sí se coronó con el Panathinaikos. Real Madrid comenzó a pasarle dinero. En un homenaje de 2005 no reconoció a Di Stéfano ni a sus compañeros que fueron a visitarlo a una Budapest que después de 25 años había vuelto a recibirlo como a un héroe. Pasó hospitalizado los últimos seis años, hasta su muerte, en 2006. El Alzheimer pudo con él. No con su recuerdo.

Por Ezequiel Fernández Moores

Fuente:canchallena.com

Passarella hace historia

Subido en: Abril 22, 2010
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Daniel Passarella ha hecho historia. Fue el primer capitán del seleccionado en levantar la Copa del Mundo. Es el único futbolista que formó parte de los dos campeones mundiales. Marcó 99 goles, récord para un defensor argentino. Como entrenador, protagonizó un ciclo fundacional que recuperó a un River arruinado. Durante 1990-1994 logró el doble éxito de sacarlo campeón y potenciarlo con la promoción de brotes surgidos de su vivero como Ortega, Almeyda, Gallardo y Crespo. Fue el primer seleccionador de la era post-Maradona. El gol del holandés Bergkamp en Marsella terminó con esa positiva transición que instaló a una nueva generación en el equipo nacional.

En 1998, tenía 45 años y se le habían acabado las motivaciones deportivas. Para un ambicioso, no hay nada peor que la falta de objetivos. Regresó a River a principios de 2006, contratado por el presidente José María Aguilar. Su segunda etapa estuvo en las antípodas de la primera, sin títulos ni presencia de juveniles. El reivindica las promociones de Gonzalo Higuaín y Juan Pablo Carrizo. Hecha la concesión, el balance es desfavorable por las compras compulsivas a las que el propio Passarella llamó “jugadores falopa”. Una política compartida por aquella comisión directiva y por su empleado más importante. Su frustrante salida le activó el sensor y encontró un desafío a la altura de su ambición: ser presidente de River.

Hizo una campaña muy inteligente, con pocas palabras y muchas promesas. Hábilmente, su equipo de campaña logró que el socio identificara al candidato Rodolfo D’Onofrio como la continuidad del “aguilarato” (había mucho oficialismo en su lista). Llegó al sillón en diciembre de 2009. Su estilo es el mismo que cuando jugaba o entrenaba: personalista. No delega una sola gestión. No hay lugar para otro carácter fuerte. Por esta razón, no eligió a Ramón Díaz para reemplazar a Leo Astrada. Tras el partido ante Arsenal, Passarella le pidió al dirigente Eduardo Rabufetti (un amigo en común) que comenzara las gestiones. “Quiero asumir, pero que me llame él”, le contestó el riojano al enviado. Suficiente para el ego de Daniel. En 1991, sí lo había llamado para que volviera a jugar en River. Pero las cosas han cambiado. Como DT, Ramón lo superó con un tricampeonato, la Copa Libertadores y la promoción de Aimar, Saviola, Cavenaghi y Demichelis, entre otros. No había manera de que convivieran como en aquel año y medio de entrenador y jugador.

Descartado Díaz, que aprovechó la semana para mandar mensajes a través de la prensa, Passarella designó a Angel Cappa. El destino de Astrada estaba sellado antes del partido en Tucumán. ¿Se rompieron códigos? No. Debería admitirse que un presidente habla con otros entrenadores antes de despedir al que tiene contratado. Es la obligación de un ejecutivo contar con un plan alternativo si el vigente no funciona. Todos los protagonistas lo saben y lo aceptan. Frases como “no tenemos plan B” o “no hablo porque hay un colega trabajando” huelen a hipocresía. No hubo 12 a 0 en la votación. Passarella pretendió camuflar como una decisión unánime de la comisión directiva una determinación que él había tomado personalmente.

Cappa llegó, firmó y entrenó al equipo. Inmediatamente, les expresó a los futbolistas su vocación de enseñar y su capacidad para convencerlos de su idea. Anteanoche, River no fue el Barça de Guardiola, pero jugó los mejores treinta minutos de los últimos 18 meses. De entrada, Villagra metió un cambio de frente para Ferrari, algo que hacía mucho tiempo no se veía en el Monumental. Los dos laterales pasaban al ataque sin miedo. Los futbolistas tocaban la pelota al ras y se movían para darle al compañero una opción de pase. Los hinchas se refregaban los ojos. No podían creerlo. Ni siquiera el gol del bravo Godoy Cruz les frenó el entusiasmo. Tras el productivo ingreso de Affranchino, entró Buonanotte y armó un trío atacante sin referencias para la defensa rival junto con Gallardo y el eterno Ortega. El partido cambió. Tras 534 minutos sin goles, River hizo dos en 90 segundos y le ganó al (ex) líder. Nada mal para un estreno.

Cappa no es mago, pero logró transmitirle al equipo dos o tres conceptos básicos como punto de partida. Ahí está su capital de entrenador, en el convencimiento. Sabe que tras el Mundial de Sudáfrica, el club vivirá una situación inédita. Acostumbrado a la responsabilidad de pelear por el título, River nunca convivió con el peligro de descender. Son dos “presiones” bien distintas. Debe hacer una campaña de campeón para evitarse problemas. Necesitará seis o siete refuerzos de garantías para renovar un plantel gastado y sobredimensionado, con casi 60 contratos profesionales desperdigados por el planeta. No tiene plata. Passarella argumenta “la herencia recibida”. No le falta razón. Sin embargo, Diego Turnes, su vicepresidente, integraba la comisión fiscalizadora que le aprobó todos los balances a Aguilar. No debería haberle sorprendido el calamitoso estado de las finanzas. Al período 2001/2010, la cifra comprometida con el Banco Credicoop era de $ 21.520.400 y le debía 4.432.800 al Banco Comafi. Por una deuda de casi 350.000 pesos casi se suspende el partido contra Newell’s. River debía el importe correspondiente al servicio de policía adicional de sus últimos dos encuentros como local (Huracán y Argentinos). Sobre la hora, se llegó a un acuerdo.

El presidente se enteró de que se gastaban cerca de 300.000 pesos anuales por alquiler de transporte en el traslado de los juveniles a los entrenamientos. Consiguió cinco combis a través de un canje. Achicó del 30 al 20 el porcentaje que se les cede a los empresarios sobre los juveniles que acercan. “De los 17 millones en cheques que estaban dando vuelta, hemos pagado 9 millones. A medida que avanza el tiempo estamos mejor”, dijo el pasado martes 13 en la conferencia de prensa. Prometió millonarias inversiones en la contratación de futbolistas, pero no dio nombres por una cuestión “ética”.

En plena campaña proselitista, había anunciado que “se acababa la joda” y que no harían negociados con triangulaciones como la del Locarno. Sin embargo, la llegada del paraguayo Rojas al club se contradice con aquella proclama. La empresa Full Play le compró el 80% del pase a Olimpia y se lo entregó a préstamo a River. Previamente, lo inscribió en Fénix, de Uruguay, una operación innecesaria. El club paraguayo podría haberse quedado con los derechos federativos. Recordemos que las personas físicas y jurídicas sólo pueden tener los derechos económicos. Ante el secreto fiscal que rige en Uruguay, no se sabe cuánto dinero recibió el club por este servicio de puente.

Un ejemplo en contrario es el de Rubén Ramírez, actual delantero de Banfield. El pase del futbolista le fue adquirido a Colón por un grupo empresario, que lo colocó primero en Racing y luego en el equipo que dirige Julio Falcioni. En ambas operaciones, quien cedió los derechos federativos fue la institución de Santa Fe. Uno de los hombres fuertes de Full Play es Ricardo Cosentino, amigo de Passarella. La auditoría encargada a la consultora KPMG reveló que durante la administración Aguilar se habían pagado cosas con boletas truchas dos veces, según las palabras del presidente. Aseveró que “River era tierra de nadie” y amenazó con realizar “denuncias judiciales” en caso de que se encuentren irregularidades. Hoy es el vicepresidente primero de AFA, cuyo presidente Julio Grondona es vicepresidente de la FIFA. En el sitio oficial de la FIFA, José María Aguilar figura como integrante de la Comisión de Fútbol de Clubes. ¿Se animará a denunciarlo penalmente si la auditoría le ofrece pruebas? Si concreta su advertencia, Daniel Passarella seguirá haciendo historia.

jpvarsky@lanacion.com.ar

Colaboró Matías Muzio

Fuente:canchallena.com

El fútbol quiere rodar en la pantalla grande

Subido en: Febrero 11, 2010
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1157096w298La platea o la popular de un estadio, el sillón de tu casa, una mesa con amigos con pizza o un asadito en familia, un bar, el trabajo… son muchas las opciones que los argentinos tienen para observar un partido de fútbol, todo un ritual para la cultura de este país. La nueva posibilidad que tendrán los hinchas será la pantalla de un cine. ¿Los encuentros del mundial? ¿el torneo local? ¿la Copa Libertadores? Por ahora, las negociaciones entre los principales implicados en el tema, las señales televisivas de alta definición, las cadenas de cine, la Asociación del Fútbol Argentino y los proveedores de tecnología, están avanzando en términos de implementación y asesoría legal para poder llegar a transmitir la cita de Sudáfrica en las salas de todo el país y podría haber una prueba piloto para el superclásico del 21 de marzo.

“Sin dudas es una apuesta tentadora”", señalan desde la cadena Hoyts, “El cine se está transformando y el deporte es una de las principales atracciones para incluir en la oferta”, añaden desde Showcase y “Lo hemos hecho anteriormente en grupos reducidos y hemos tenido charlas pero, por el momento, no hay confirmación”, enfatizan desde Cinemark.

Sin dudas el modelo español, que ya ha televisado encuentros del Barcelona y Real Madrid en salas de cine con éxito de taquilla o la experiencia inglesa donde la Premier League ha sido transmitida para sus fanáticos en las distintas salas de las islas británicas son los modelos a copiar en nuestro país.

Por ejemplo el último clásico entre Barcelona y Real Madrid fue transmitido el último 29 de noviembre en formato 16:9, que permite ver un 33% más de cancha, con sonido envolvente gracias a dolby surround 5.1 y en una pantalla de 700 pulgadas.

Desde la AFA están aceitando los contratos y el camino para poder hacer una prueba piloto con el partido estrella del torneo local, el superclásico Boca-River del próximo 21 de marzo por el torneo Clausura. “Sería una prueba piloto para poder llegar a transmitir el Mundial, que sería algo muy positivo para la Casa del fútbol”, afirman desde la sede de la calle Viamonte.

El Mundial podría llegar a las salas de cine en la Argentina. Sin embargo, Buenos Aires no tendrá los FIFA Fan Fest, ya que la ciudad no fue seleccionado entre las urbes que tendrán este evento, donde los hinchas podrán disfrutar, por ejemplo, de traillers promocionales de la Copa del Mundo en 3D provistos por Sony.

Berlín, Londres, Ciudad de México, París, Río de Janeiro, Roma y Sydney son las ciudades donde la FIFA implementará estas fiestas. También, en estas capitales, tras Sudáfrica 2010, se emitirán algunos de los partidos del Mundial en 3D, que serán grabados con cámaras especiales por Sony.

Con respecto al futuro es probable que, de prosperar esta idea la temporada próxima del fútbol nacional e internacional, es decir el torneo Apertura y la Copa Sudamericana, cobre una periodicidad en los cines, aunque serían algunos encuentros determinados y en horarios no centrales para las carteleras de las cadenas.

Si bien la calidad es una incógnita, todo dependerá del nivel de inversión tecnológica que se pretenda realizar en estas primeras experiencias. Los derechos televisivos, extensible al formato cine, también son una incógnita a develar para no incurrir en ninguna acción que pueda derivar en litigios legales posteriores.

Otra de las polémicas que enciende esta posibilidad de transmitir en vivo eventos deportivos, con la experiencia que se realizará el fin de semana del 20 y 21 de febrero con las semifinales y final de la Copa Telmex, es hacia el interior del cine argentino y el Instituto Nacional del Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) porque esta nueva experiencia le quitará cuota de pantalla a las películas ¿nacionales o extranjeras?

El telón está listo para ser levantado con las butacas alistadas para los hinchas y la pantalla deseosa de poder tener la pelota rodando.

Por Fernando Czyz y Pablo Hacker

Se extraña tu locura

Subido en: Diciembre 30, 2009
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Allá por 1998 al regreso del fracaso de Francia 98, y luego de que se decidiera que Passarella no continué como entrenador de la Selección, se barajaron infinidades de nombres en reemplazo del DT saliente. Bielsa-el-tiempo-te-dará-la-razón-150x150

Siguiendo con la tónica de llevar a la selección al técnico de moda (Menotti 78, Bilardo 86, Basile 91, Passarella 93) Julio Grondona tentó desde Bianchi, hasta Ramón Diaz, pasando por Gallego. Ante la negativa del primero, enseguida, busco otras alternativas, aunque sólo una lo sedujo por demás: Grondona quería a Pekerman como capitán del barco y a los chicos de los sub 20 campeones del mundo (Qatar 95 y Malasia 97) en la cancha.

Pekerman (igual que Bianchi) dijo no, con la salvedad de que le ofreció a Don Julio un proyecto convincente: Pekerman asumiría como director general de Selección Nacionales y pondría en el cargo de entrenador a Marcelo Rafael Bielsa.

Al presidente de la A.F.A. le cerró la combinación, Bielsa se pudo desvincular del Espanyol de Barcelona, club al que había llegado escasos meses antes, proveniente de Vélez Sarsfield.

Así comenzó a desandar su camino como director técnico de la selección.

Era una incógnita, en Argentina, Bielsa, había trabajado poco, un paso por Newell’s en 1992 y por Vélez en 1998, era, para los futboleros, lo único que quedaba prendido en la retina, luego, su carrera, transcurrió en distintas instituciones del fútbol mexicano.

El camino a Corea-Japón 2002, no pudo ser mejor.

Durante el transcurso de las Eliminatorias, el equipo mostró un juego exquisito, vertical, explosivo, veloz y por sobre todas las cosas efectivo.

La selección clasifico para el mundial asiático, 5 fechas antes, luego de un categórico 2 a 0 en Quito, Ecuador.

Se paseaba por todas las canchas de Sudamérica desparramando fútbol y derrochando goles.

La base del equipo fue: Burgos; Vivas, Ayala, Samuel; Zanetti, Simeone, Sorín; Verón; Ortega, Batistuta y Cristian González.

Jugadores que no causaban demasiada simpatía en la gente, rendían con creces en el campo de juego. Verón, era el pilar del equipo, el eje, el equilibrio, Batistuta, rompía redes y nutria incesantemente su tabla de goleo personal, con goles y más goles.

El juego del equipo, su equivalencia para con todos los medios, sus imperdibles conferencias de prensa en las que respondía todo y más, habían encandilado a todos los argentinos.

Su convencimiento y el juego moderno del equipo (El Barcelona de Van Gaal jugaba igual que la selección) nos hacían vibrar ante cada presentación.

Una vez finalizada la eliminatoria y ya sabiendo que el grupo que esperaba al equipo de Bielsa en la primera fase del mundial era por demás complicado (Nigeria, Inglaterra y Suecia), la preparación para la mayor cita del fútbol mundial, se coronaria con una gira por Europa, visitando, nada más y nada menos que a Italia y Alemania.

Ambos cotejos, fueron ganados por la Selección Nacional, demostrando, fútbol de categoría y bailando por momentos a sus rivales de turno.

Para dar una pauta de esto, nos remitimos al encuentro con Alemania en el que Argentina, a poco de comenzar ya ganaba 2 a 0 y los teutones se desquitaban de semejante demostración, a fuerza de patadas y entradas bruscas, ante el citado panorama, Bielsa tuvo que sacar a Pablo Aimar, dado que por su liviandad, era el más buscado a la hora de pegar. Impotencia, eso hacía sentir el equipo de Bielsa a los rivales!

Llegando al mundial, el equipo se vio disminuido por una baja sensible: pocos meses antes de la competencia, Nelson Vivas, se rompió los ligamentos y se perdía el torneo. Si bien, Vivas, no era de los defensores más técnicos de la selección, entendía el mensaje del entrenador a la perfección y formaba una sólida línea de 3 junto Ayala y Samuel. Pochettino sería el encargado de reemplazar al stopper derecho.

Pero, esto no seria todo.

La gran mayoría de los jugadores de la selección de Bielsa, venían de disputar una temporada por demás agitada, una agenda, repleta de competencia ya que desempeñaban su función en España, Inglaterra, Italia, etc.

Físicamente, no llegaban en óptimas condiciones, pero las últimas actuaciones permitían al público ilusionarse. La prensa del mundo entero, daba por sentado que Argentina llegaría a la final de la copa del mundo y hasta se animaban a vaticinar que la misma la jugaría contra Francia que venía de conquistar al mundo futbolísticamente, en el mundial del 98 jugado en su país y continuaba jugando en un alto nivel.

Llegada la hora de la verdad y a minutos del primer compromiso mundialista, se desgarro en la entrada en calor, Roberto Ayala, libero y líder del equipo. Fue reemplazado por Diego Placente, pero, el hasta ese momento capitán del equipo, se quedaría sin mundial y con él, el Loco perdía un jugador determinante en el andamiaje del equipo. Así las cosas, de los 3 defensores titulares, solo jugaría el mundial, Walter Samuel.

La historia es harta conocida.

Argentina, con 4 puntos, producto de 1 triunfo frente a Nigeria (1 a 0 gol de Batistuta), una derrota contra Inglaterra (1 a 0 gol de David Beckham de penal) y un empate en la última jornada frente a Suecia (1 a 1 gol de Crespo para la selección nacional y Svensson de tiro libre para los escandinavos) quedaría al margen del mundial en primera ronda.

El único equipo que con dicha cosecha de puntos se despediría de la competencia. El único equipo al que le había convertido 2 goles y ambos de pelota parada.

Si bien, el juego no se asemejaba ni un poquito al de las eliminatorias, no era como para despedirse de Asia tan rápido.

Luego del fracaso en Corea -Japón, la prensa nacional mató a Bielsa,  al mismo Bielsa que 20 días antes, subían a un merecido pedestal. Los jugadores estaban destruidos, pero, sin embargo, pedían que el entrenador continuara en su cargo.

Parecía mentira, dada la cantidad de rumores que se habían instalado en los medios, de la mala relación del entrenador y los jugadores, de los subgrupos conformados en el seno del plantel, que el grupito de Verón, Crespo, el Piojo y Kily, contra los Batistuta, los Ortega y los Ayala… que no se podían ver, que se peleaban,  todas mentiras,  con el sólo fin de vender y provocar una ruptura total en el seno del plantel.

Con muy buen tino y siendo, para quien escribe, la única decisión acertada en su extenso mandato como presidente de la A.F.A.,  Julio Grondona, le daría el respaldo suficiente a Bielsa para seguir como entrenador de la selección. Si bien se hablaba de una deuda importante desde lo económico, de la casa madre del fútbol argentino con Bielsa y que debido a ello se le habría confirmado el cargo, todo  es un supuesto y daría como resultado, el desarrollo de un proyecto a largo plazo con un entrenador de lujo.

El 2° proceso de Bielsa en la Selección, no fue bien visto por la gente, que le dio la espalda al equipo, dejando el Monumental semivacío ante cada presentación.

El Loco, supo modificar mínimamente su esquema, aunque, no su idea de juego. Tuvo la convicción de variar para poder ser competitivo y exitoso a la vez. Convoco jugadores nuevos, le dio lugar a jóvenes promesas que comenzaban a surgir como Andrés D’ Alessandro, Cesar Delgado, Luciano Figueroa, Carlos Tevez, Mauro Rosales, Coty Fernández etc.

Planto una línea de 4 en defensa, 2 volantes de contención, 1 enganche y 3 delanteros.  De esta manera le dio frescura al equipo, demostrando su capacidad para observar todos los rincones del país y del mundo para descubrir nuevos talentos y nutrir mas su ya gran valorado plantel.

El equipo, comenzó las eliminatorias en un gran nivel, siendo firme candidato a clasificar sin demasiadas complicaciones a la próxima cita: Alemania 06.

En el medio de las eliminatorias surgían también 2 competencias importantes: la Copa América y los Juegos Olímpicos Atenas 2004.

En la copa del continente, Argentina, de gran actuación, llegó a la final en la que se enfrento con Brasil. El partido frente a la verdeamarelha estaba más que controlado y el resultado era favorable al equipo de Bielsa (2 a 0) hasta que en el último minuto de juego, Adriano encontró una pelota sin rumbo en el área grande y decreto un injusto empate que determinaba que la final debía dirimirse con tiros desde el punto del penal.

Sentencia que fue demasiado dura para la Argentina que vio como la Copa América se le esfumaba entre las manos…

Al fin de la primera competencia, el éxito le era esquivo a Bielsa y sus muchachos, aunque, todavía quedaba en la agenda, el sueño del oro olímpico, medalla jamás lograda en la historia del fútbol argentino.

Allí fue la Selección Argentina, con Bielsa en el banco y un equipo de chicos (entre ellos Germán Lux, Javier Saviola, Mariano González) apoyados en la experiencia de los 3 mayores que permitía el reglamento: Roberto Ayala, Gabriel Heinze y Cristian “Kily” González y todos los sueños de gloria que llevaban consigo en sus valijas.

La selección trajo por primera vez en la historia, la medalla de oro del fútbol olímpico a la vitrina de la A.F.A. con una actuación brillante, ganando todos los partidos, sin goles en contra y superando ampliamente a rivales como Italia, Paraguay y Túnez por citar algunos.

Al regreso de Atenas, el equipo del Loco, debía disputar, una nueva fecha de eliminatorias Alemania 06: Perú en Lima.

Fue triunfo 3 a 1 y una actuación notable de un equipo que de a poco iba recuperando el romance perdido con el público argentino. El buen fútbol y los resultados que volvían a acompañar, marcaban el buen camino de una relación desgastada pero en franca vía de recuperación.

Justo cuando se volvía a ver a Bielsa alegre y disfrutando de los frutos de su trabajo. Justo cuando se pudo observar, por medio de una cámara infiltrada en el vestuario visitante en el Monumental de Lima, como el Loco se animaba junto a los jóvenes valores argentinos a entonar el glorioso “vamos vamos los pibes” sonriente y feliz!

Y para sorpresa de todos los que admiramos a este loco lindo, Marcelo Bielsa decidió renunciar a la dirección técnica de la Selección, aduciendo falta de energías para continuar en el cargo.

De esta manera, daba por terminado este largo y tormentoso ciclo. Un período en el que, al menos, quien escribe pudo disfrutar de su frontalidad, de su espontaneidad, de su pasión para desarrollar de manera única este hermoso juego.

Muchos se alegraron con el alejamiento del Loco, otros lo sufrimos y al día de hoy, lo extrañamos.

Algunos hasta se animaron a pedirle perdón por medio de una bandera, otros hasta volvieron a ir a la cancha ya sin él en el banco de suplentes y otros, anticipaban este crítico momento.

El exitismo, le dio en su momento un duro golpe a un Señor como Bielsa.

Nadie, en lo más mínimo se detuvo a repasar los porqué de la salida temprana de la Selección en Corea-Japón, todos le cayeron sin dudarlo, sin pensarlo siquiera un momento, cuando todos los motivos con los que se encontró en un abrir y cerrar de ojos eran un gran causante de semejante derrota.

Hoy, lejos de aquellos días, con un Marcelo Bielsa idolatrado en Chile y con una Selección Argentina en caída libre, renacen en nuestras memorias los nombres de aquellos que nos llevaron a la gloria y fueron ignorados.

Aquellos que nos hicieron sentir reflejados en un equipo y hoy festejan goles de patrias ajenas. Aquellos que por culpa de los exitistas efímeros nos abandonaron por la tranquilidad de otras tierras.

Loco, extraño tu locura!

Emilio Saporito